martes, 18 de enero de 2011

Cultura Evaluativa


Luego de estas tres primeras clases de nuestra asignatura de Formación y Evaluación docente y de aprendizajes hay un concepto que me ha quedado dando vueltas y es el de cultura evaluativa, frente al mencionado concepto no puedo  dejar de plantearme ciertas interrogantes, entre ellas:
·         ¿Por qué dicha cultura es tan escasa?,
·         ¿Por qué se hace tan difícil evaluar y ser evaluado? o
·         ¿Cuáles deberían ser las características de una cultura evaluativa
 Esas entre otras tantas preguntas me surgen al pensar en ello y es que del lado que uno se encuentre (como evaluador o como evaluado) se nos producen conflictos, si lo pensamos como alumnos podemos ver que muchos de ellos no estudian para reforzar aprendizajes, estudian para obtener una nota. Nota que en definitiva se transforma en premio o castigo, en aprobación o reprobación, en un modo de selección; quedando completamente olvidada la verdadera finalidad de la evaluación de los aprendizajes. Y desde la perspectiva del profesorado nos encontramos con que  deben responder a exigencias del sistema, teniendo que evaluar para calificar, organizando las actividades de aprendizaje para que en cierta fecha exista una cantidad de notas que den cuenta de los avances de sus clases. Por lo que el proceso enseñanza aprendizaje queda supeditado a la calendarización de los exámenes y en definitiva a las calificaciones.
Es por ello que se hace urgente recuperar el verdadero sentido de la evaluación, una evaluación pensada y diseñada para un crecimiento personal y no solo para cumplir ciertos requisitos necesarios para aprobar asignaturas.  No debemos olvidad que la vida es una constante evaluación de nuestro quehacer, a la que no le mostraremos nuestro currículum vitae para superar los escollos que nos impone sino que simplemente (o complejamente) necesitamos de los saberes y experiencias acumulados para ser capaces de superarlos.
Para cerrar recojo unas palabras de la doctora Teresa Bruna: “Las fases de construcción de una cultura evaluativa responden a los de un proceso complejo y lento, en el cual hay que asumir y consensuar nuevas creencias respecto de buenas prácticas, de adecuadas actitudes, de derribar mitos, miedos, de incorporar nuevos hábitos de trabajo, de efectuar con la mayor rigurosidad posible la ejecución de procedimientos, de revisar continuamente lo que se hace, de pensar y anticiparse a los impactos, de hacerse responsable de las actuaciones, de aprender de los errores y fundamentalmente de cambios en los modelos mentales”.[i]


[i]Entrevista a la Dra. Teresa Bruna. Evaluación académica y acreditación: una tarea central. 24/09/07. http://www.upla.cl/prontus_upla/site/artic/20070924/pags/20070924133327.html

2 comentarios:

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  2. La evaluación tiene por un lado un sentido acreditador. Como tu comentas, la cultura de la evaluación esta enlazada como una cultura de produción de aprendizajes y no una cultura de creación de aprendizajes. Analizando que pocas veces estan orientados hacia un crecimiento personal (el querer aprender), sinó más bien enfocados a un resultado final, el de la nota acreditativa.

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